Dreaming Spanish Podcast – Chats in Beginner Spanish

Why Nobody Has a Personality Anymore

Dreaming Spanish

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Are we all becoming copy-paste personalities? Agustina and Shel dive into internet trends, aesthetic labels, and social media pressure to explore how “Pilates girls,” “clean girls,” and viral identities shape the way we see ourselves—and each other. A fun, honest conversation about originality, belonging, and staying true to who you are.

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Agustina:

Hola a todos y bienvenidos a otro episodio del podcast de Dreaming Spanish, un podcast semanal para personas que aprenden el español. En este podcast hablamos sobre todo tipo de temas. Tenemos conversaciones variadas, pero siempre hablando un poquito más lento, para que ustedes puedan entendernos y puedan seguir la conversación. Pero si este nivel no es el adecuado, no es bueno para ustedes y necesitan algo más difícil o algo más fácil, todo lo que tienen que hacer es ir a nuestra web dreamingspanish.com. Ahí van a encontrar miles de videos en español comprensible desde nivel super principiante hasta avanzado. Yo soy Agustina de Argentina.

Shel:

Y yo soy Shel de Colombia. Hola, Shell, ¿cómo estás?

Agustina:

Hola, Agus, bien, ¿y tú? Muy bien, muy bien. Mejor ahora que estoy con vos.

Shel:

Yo también.

Agustina:

Bueno, el día de hoy, Shelle y yo vamos a hablar un poco sobre las modas, sobre las etiquetas, sobre un fenómeno que se ve mucho en gente joven, y es el hecho de que a veces pareciera como que la gente no tiene personalidad. O que las personalidades son todas muy similares, como si fuera un copy-paste, ¿no? Un copiar y pegar. Y como que todos pertenecen a ciertos grupos. Y en esos grupos la gente es muy parecida. ¿No shell?

Shel:

Correcto. ¿Tú sientes que yo pertenezco a alguno de esos grupos?

Agustina:

Uf, qué fuerte, qué fuerte. No sé, o sea, en parte sos como bastante gamer. Como que en parte te veo como un poco en ese estereotipo de como gamer que se queda adentro jugando, ¿no? Que le gusta el anime y todo eso. No puedes ser, no soy original. No, no, no, pero pará, sos rara. Tipo, como que tenés cosas muy de Shell, ¿entendés? Como adoptar una paloma. Es como que siento que tenés ese tipo de características. Entonces, sí, como que a simple vista es tipo, ah, esta es como muy gamer. Pero no, como que sos una persona bastante única, bastante extraña, no sé si es bueno o malo.

Shel:

Yo también pienso que tú eres como muy original hasta que empezaste a entrar a Pilates y pensé, bueno, empieza la era Pilates Girl.

Agustina:

Escúchame, escúchame, está muy bueno. Está muy bueno. ¿Acaso me influenció el internet para probarlo? Sí. Sí, no voy a mentir. Pero lo probé y me encantó. Y antes había hecho yoga, por ejemplo, y yoga no me gustó. Fui al gimnasio y tampoco me gustó mucho. O sea, como que probé diferentes cosas.

Shel:

Y bueno, me gusta Pilates. ¿Qué voy a hacer? ¿Crees que fue por tu algoritmo de TikTok?

Agustina:

Que lo probé.

Shel:

Puede ser. Yo creo que las redes sí han como hecho todo esto del Pilates algo muy, muy famoso. Lo he visto muchísimo, pero no he querido caer. No he querido caer. Esa es la verdad.

Agustina:

Mira, yo creo que, a ver, no tiene nada de malo como querer probar algo porque te aparecen en redes. Pero si seguís haciéndolo aunque no te guste, como que eso es lo raro. O si lo convertís en tu personalidad, ¿no? Como que, no sé, ahora empiezo Pilates y soy una Pilates girl, y subo contenido de Pilates todo el tiempo y vivo vestida como para ir a Pilates y esto y lo otro. Como que, no, o sea, si es una actividad más que haces porque te gusta, no tiene nada de malo que te lo recomienden las redes, digamos. ¿Es caro? Acá no. Tipo, sé que en el mundo es caro, como en Estados Unidos, por ejemplo, es muy caro. Pero en Argentina no. Yo ahora, tipo, vos pagás packs de clases, ¿no? Entonces pagué un pack de 12 clases, que son 3 por semana, tipo por un mes, y me salió 50 dólares, creo.

Shel:

O sea, no es mucho comparado. Bueno, si Agus dice que eso no es caro, bueno.

Agustina:

Y pero, amiga, vos vivís en Colombia, yo vivo en Argentina. Bueno, sí, puede ser, puede ser.

Shel:

Esa es otra cosa. Acá lo han hecho algo muy caro. No sé por qué.

Agustina:

Como así muy top.

Shel:

Ajá. Como es algo todavía mejor que el gimnasio. Lo quieren hacer ver así, pero no lo sé.

Agustina:

Es diferente. No sé, yo sé que, por ejemplo, en Europa, tipo en Irlanda, si querés hacer pilates así, reformer, que es como con la camilla esa, que es lo que hago yo, tres veces por semana te saldría como literal 300 euros un mes. O sea, un montón. No, no, no, te estoy diciendo que es muy caro. En Estados Unidos también, como más de 200 dólares por mes. Entonces por eso digo que poniéndolo en la balanza, no me parece tan caro que acá, tipo 12 clases por mes, me salga 50 dólares. Un abono a un gimnasio, tipo un abono mensual a un gimnasio acá, estaría como unos 30 dólares, creo yo. Sí, sí, sí, sí.

Shel:

Acá en Colombia, más o menos.

Agustina:

Por eso, entonces, tipo, no me parece tan caro.

Shel:

Bueno, bueno, hablemos de otra cosa.

Agustina:

Se desvió. Se desvió la charla. Episodio de hoy, Pilates. No, volvamos, volvamos. Ok, entonces vos a mí me veías original hasta que empecé Pilates. Correcto, sí.

Shel:

Dije, bueno. Pilates Girl, esa con su bebida de matcha, ¿sabes? No, no, Lulu Lemon.

Agustina:

No, ninguna de las dos. Lululemon es muy caro. El día que me vean usando Lululemon, o me lo regalaron, o fue un canje, yo no lo voy a pagar. Y el matcha no me gusta. Y nosotras ya hablamos de esto. Yo ya te dije que a mí el matcha no me gusta, ¿te acordás? Sí, sí, sí, sí. Pero bueno, el café frío sí.

Shel:

Bueno, casi lo mismo hay que hacer. Eso también.

Agustina:

Para, para. El café frío también es algo que me influenciaron las redes. ¿Te gusta genuinamente o lo haces por encajar? No, no, no, me gusta, tipo, me lo hago en mi casa, pero en su momento cuando lo probé, claro, en mi familia, nadie tomaba café frío. Eso era como tipo una locura, un crimen, acá todos de café expreso, negro. Y yo, tipo, ay, café frío, lo voy a probar. Y me gustó. Pero, ¿con azúcar o sin azúcar? Yo lo tomo con edulcorante. No, no, eso desde siempre. Acordate que yo, Yell, yo tengo una adicción al edulcorante, por eso tomo tanta coca cero. Sí, es verdad, es verdad. Bueno, continuemos entonces. Yel, vos cuando ves tipo las redes, más que nada en el internet, como que ves este fenómeno, tipo, ves como que la gente sigue muchas modas y hay como etiquetas. Sí, es correcto.

Shel:

Con el pasar del año van saliendo nuevas modas. Este año, por ejemplo, ¿qué hubo este año? ¿Qué hubo con el macha lo vi muchísimo con el pistacho? ¡Uh! Dios.

Agustina:

Qué insoportable con el pistacho. Igual es muy rico, ¿eh? Pero sí, todo pistacho, todo Dubai. ¡Basta! ¡Basta de Dubai!

Shel:

También esta moda, lo de Clean Girl, que afortunadamente ya está pasando. No me gustaba en lo absoluto. ¿Qué más modas?

Agustina:

Es que son como etiquetas que siento que están, ¿no? O sea, lo de Clean Girl, yo no sé si es de este año o del año pasado, pero este año. Pero igual se vio este año también. Y lo que se me hace muy interesante es que no es solo una estética como, bueno, una clean girl usa tal ropa. Tipo, se va a extremos. Es como la ropa, el maquillaje, tu habitación, tipo la decoración, las actividades que haces, ¿no? Tipo, cómo se comporta una clean girl o cómo se comporta y qué hace una chica old money, ¿no?

Shel:

Y es como si no te tiran hate.

Agustina:

Yo creo que no tiene nada de malo que te guste un estilo de ropa o que encuentres algo en las redes y digas, ¡ay, quiero probarlo! Es normal. Pero ya que tipo te vayas al extremo de decir, no, no, yo soy old money. Y como que te compres toda ropa nueva de ese estilo, y te pongas a jugar al golf y claro, e ir a clubs de campo y de polo para encajar. Es como que me parece muchísimo, y más porque estoy segura que a la gran mayoría de esta gente que se mete en estas etiquetas no le gusta todo eso. Es imposible.

Shel:

Es como, no sé, es cambiar toda tu identidad para ser parte de algo. ¿Alguna vez sentiste que tenías que cambiar algo en ti para pertenecer? Porque a mí me pasó. ¿Cómo te pasó? When I was adolescente, yo era muy, muy otaku, Dios mío. No te estoy viendo, pero me está dando cringe. Yo era de esas, era de esas. And in my salon de clases, the mayor of the chicken ya eran como que super femeninas, andas me decían que me tenía que sacar las cejas, me miraban raro, actuaban como si me tuviera miedo. Entonces yo pensé, debería ser así, but no caí andí siendo taco, que es peor. ¿Y cuando se te fue el otaku? Uy, como a los 17 ya se me empezó a ir. Tard. Tard. Today is me very occulter, precisamente because the gentleman in this moment was the otak, aunque ahora they are de mode, they're cool, but I reprimanded. That's the thing.

Agustina:

No, I think I'm saying it was in a moment the pressure to talk, because I was like, I mean, okay, it was my store. And I recuerdo that for the 15, when those empezed, and it was cool, no, if I sales the fiesta in the secondary and blah blah blah. And you no quería salir because no me gustaba, but almost empecé a sentir un poco esa presión de decir, ay, yo debería salir, tomar aunque sea un poco, como vestirme con ropa de salir, porque todos lo están haciendo y si no me voy a quedar afuera, ¿no? Como que sentí un poco esa presión, pero se me pasó rápido, como que dije, ay no, no me gusta. También como que justo me hice nuevos amigos en esa época dentro de la escuela, y como que ellos tenían la misma vibra que yo. Entonces, como que fue tipo, nah, no tengo que salir. Pero por un momento lo pensé.

Shel:

Nunca caíste, jamás, nunca, nunca.

Agustina:

No, no, o sea, yo salí, esto es deprimente. O sea, yo no puedo creer que estoy diciendo esto en el internet. Pero yo, ¿sabés cuántas veces en mi vida fui a un boliche?

Shel:

Un boliche es una discoteca, ¿no? Sí.

Agustina:

Vale. Tres. Bueno. Las tengo contadas, ¿entendés? Dos fueron para fiestas de egresados, tipo acá, cuando los egresados, los del último año de la secundaria, se egresan, hacen una fiesta en un boliche, andísimo. Entonces fui a dos de esas, horrible, la pasé muy mal. Y una vez salí como a los 21. A ver si esta vez sí. Claro, como que dije, bueno, le vamos a dar una seconda chance. Además, estaba como soltera de hace muy poco tiempo y deprimida. Entonces fue como medidas desesperadas. Situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas. Voy a intentar salir. Lo intenté y no me gustó. No salí nunca más a un boliche, a una discoteca.

Shel:

Buena elección, Agustina, la verdad. Mantenerse así sin alcohol.

Agustina:

Sin alcohol, sobrio. Bueno. ¿Sabes lo que me sorprende de las etiquetas? Volviendo al tema, que uno pensaría que solo existen para la gente joven, ¿no? Porque todo esto de como Clean Girl, Vanilla Girl, Old Money. San Rio Girl. Sí, lo vi. Coastal Granddaughter. ¿Cómo que coastal granddaughter? No, no sé. Esa no la viste. No. La de coastal granddaughter es, yo te lo voy a explicar porque yo sé mucho de este tema. Es como una estética del noreste de Estados Unidos, como los estados del noreste, tipo Maine y todo eso, que como que tienen costa, pero costa cheta, o como los Hamptons, que es una costa cheta, y es como que tu abuela tiene una casa ahí y vos te vas los veranos ahí, y es como un estilo veraniego, pero como de plata. Como, no sé, no sé, y se llama coastal granddaughter.

Shel:

Lo voy a investigar, capaz. Me gusta y me vuelvo una coastal granddaughter sin casa en la playa, por supuesto.

Agustina:

Bueno, pero coastal ya sos, porque vivís en la costa, en Cartagena.

Shel:

Me falta la abuela y la casa. ¿No tenés abuela?

Agustina:

Sí. Bueno, ya sos. Ah, ¿en Venezuela tenés abuela? Sí. ¿Está bien?

Shel:

Bueno, siguiente tema.

Agustina:

Bueno, continuamos. Está bien, mi abuela, está bien. ¡Guau! No sabía. Bueno, ¿ves? Ya sos una coastal granddaughter, pero con abuela en Venezuela. Sí. Bueno, cuestión que uno pensaría que todas estas estéticas y estas modas serían para gente joven, ¿no? Pero a mí me resorprendió porque una vez en TikTok me empezaron a aparecer como videos de ¿Are you a boy mom or a girl mom? Y como que empezaron a hacer toda una etiqueta, toda como una personalidad alrededor de si sos una madre de hijos varones o si sos una madre de hijas mujeres. Y dije, ah, es que las señoras también caen en esto.

Shel:

Bueno, es que ya el internet lleva un tiempo. Y. Ay, no lo puedo creer. Yo no me imagino a mi mamá en TikTok siguiendo esas modas. ¿Cómo es una boy mom?

Agustina:

No sé, no me preguntes, no soy mom. No, no, no, no entiendo. Te juro que no lo sé, o sea, no lo puedo entender, pero ellos, como que se crearon todo un universo en donde no, que si sos una boy mom te gustan los deportes y te vestís de tal manera y sos así, y si sos una girl mom sos delicada y te vestís de otra manera. Y yo tipo, no lo puedo creer, tipo, no puedo creer que se haya creado una moda y un tipo de personalidad alrededor de algo que literalmente no elegís, porque si quedás embarazada, sos mom de lo que sea que tengas, ni siquiera lo podés elegir.

Shel:

Mi mamá tiene cuatro hijos. ¿Qué mom es esa? Es una mix mom.

Agustina:

Uy, Agustín, ese chiste. No sé, es las dos moms, no sé, no sé. Pero sí. Siento que también a veces como que se lleva hasta un extremo en donde como que la gente empieza a asumir que vos tenés cierta personalidad basado en como una cosa que haces. No sé. Y puede llegar a un extremo. Extremo hasta político. Eso lo veo mucho en Estados Unidos. Como que hay ciertos deportes que no sé, si haces ese deporte, no, no, sos republicano o sos demócrata. Como que asocian el partido político con un deporte. Y yo digo, wow, tanta necesidad tenemos de crear etiquetas y como de encajar en un grupo.

Shel:

Yo creo que no, pero será algo instintivo de supervivencia dentro del cerebro. No lo sé.

Agustina:

Creo que sí, o sea, creo que, a ver, inconscientemente, como que todos queremos pertenecer, ¿no? Como que a todos nos gusta sentirnos parte de un grupo, ¿no? Sentir que tenemos pares, que tenemos personas con las que compartimos momentos, pero también valores, intereses, ¿no? Como que nos gusta sentir que somos parte de algo más grande. Pero no sé, como que siento que últimamente ya se está llevando a un extremo como muy grande. Muchas veces ves a la gente y es literalmente muy copy-paste. O sea, son todos muy parecidos, hasta en la forma que hablan.

Shel:

Culpemos al internet, Agustina.

Agustina:

A ver, te escucho.

Shel:

Es todo culpa de TikTok. Bien, porque cancelen. Porque de ahí vienen todas estas modas.

Agustina:

Puede ser. Creo que en parte, ¿sabes qué? O sea, con las redes sociales es como que nuestra imagen se volvió un producto. Y la personalidad se volvió un producto. Porque ahora todo lo podés monetizar, ¿no? Tipo, yo empiezo Pilates y hace años era tipo, ah, empecé Pilates. Nada, voy, listo, nada más. Y ahora es como voy a Pilates y saco una foto y hago un reel sobre un día yendo a Pilates. Y hago otro reel sobre beneficios del Pilates. Y hago un TikTok de cambios de mi cuerpo desde que empecé Pilates. Y todo eso es como que haces marketing, ¿no? Con tu personalidad y con tus intereses y lo podés monetizar. Entonces creo que eso hace que le demos más importancia también.

Shel:

Estoy pensando yo qué podría monetizar. No, eso me pasa por ser original. No, no, que tenés una paloma. No, pero no voy a hacer que todas mis redes sociales giren alrededor de mi paloma. Mi personalidad, Paloma Girl.

Agustina:

No. Pigeon girl.

Shel:

Pigeon girl. No, no, no, no. No, no. ¿Y tú eres qué? Travel girl.

Agustina:

Yo soy Agustina.

Shel:

Supongo. Agustina millonaria, listo. Esa es su personalidad.

Agustina:

Lo dije. Lo dijiste, lo dijiste. Sí, no, supongo. No, no sé. Es como que también creo que es como muy loco porque todo tiene que ser estético también. No, como que últimamente el algoritmo mismo, como las redes sociales, premian, ¿no? Como que te dan más visibilidad si subís cosas estéticas o que encajan con la estética de tu cuenta. Y es como que ahora, no sé, estás leyendo un libro y no podés simplemente decir, ah, qué buen libro. Como que tenés que subir la foto estética con el fondo estético, subiendo el libro y bla bla bla. Y es como todo un ritual muy explicado.

Shel:

La gente tiene que ver que estoy leyendo libros. Que soy una persona culpa. Una book girl. Ya, ya me estoy pasando.

Agustina:

Te gustó, te gustó. Sí, no sé, y siento que por un lado, vos decís, bueno, pero si soy diferente y subo algo nuevo y diferente, por ahí el algoritmo me lo recompensa, ¿no? Como que también le da visibilidad. Pero opción A, no, opción B, sí, y te llega muchísimo hate.

Shel:

Claro, tienes que encajar con lo que está de moda en el momento.

Agustina:

Sí.

Shel:

Si no eres nadie.

Agustina:

Sí, y también como que siento que hay muchas modas, ¿no? Y como vos decías, ahora está de moda ser otaku, por ejemplo. O que te guste el K-pop, o cosas así. No sé, hace unos años estuvo de moda ser gamer. O sea, antes jugar juegos era muy como de perdedor, ¿no? Como, ¡ay, qué vergüenza! Y no sé, en 2015, por ahí, como que a de la nada ser gamer estaba buenísimo. Superior. Claro, y ahora pasa lo mismo con lo otaku. Entonces es como que mucha gente ve eso y dice, ah, bueno, pero sí hay gente diferente. Pero mismo dentro de esos grupos, como que toda la gente es muy parecida. No sé, no sé si vos lo ves, tal vez, en cosas otakus esas que te gustan.

Shel:

Sí, puede ser que a todos les guste el mismo anime, todos tienen el cuarto decorado de la misma forma, con la misma iluminación. Sí, lo he visto. Tanto en la personalidad como en el entorno que quieren que quieren cambiar, que quieren transformar a lo otaku. Lo he visto bastante. El estilo, yo, mi fleco.

Agustina:

Es verdad, es verdad. Shell, sos otaku. Por dentro. Y por fuera tenés el pelo.

Shel:

Sí, sí, sí, pero ya yo lo oculto. Si me preguntan, no soy, no soy. No soy y eso. Quedó atrás. Adiós.

Agustina:

Adiós. ¿Sabes qué me acuerdo yo? En la pandemia se había puesto de moda poner luces tipo LED en tu habitación de colores. Sí. Y fue impresionante porque tengo este recuerdo de una vez estar tipo en la ciudad, en el centro de Buenos Aires, y mirar de noche un edificio, todas las ventanas tenían tipo luz LED del mismo color, tipo violeta o azul. Y yo dije, ¡ay! Me muero. O sea, ¿cómo puede ser? Todos iguales. Somos todos iguales, ¿entendés? Todos habían caído en la moda de la luz LED. Y por ahí ellos, como que sentían que, ¡ah, qué original! Y lo mirabas de afuera y todas las ventanas estaban del mismo color. Y era como, no lo puedo creer. ¿Y qué hacías afuera en la pandemia? ¡Prohibido! Estaba rompiendo las reglas. Increíble.

Shel:

Yo también le puse LED a mi cuarto, pero después de la pandemia.

Agustina:

Llegaste tarde a la moda.

Shel:

No, compartía cuarto con mi hermana.

Agustina:

Y también me acuerdo que se puso de moda como poner, como no sé cómo llamarlo. Eran como unas plantas, pero de mentira, como si fuera una enredadera, no como la tira larga con hojitas de mentira, y todo el mundo tenía eso en la habitación.

Shel:

Yo también.

Agustina:

Ay. Perdón.

Shel:

Es que me estás describiendo con el RGB, con las luces LED y las ramitas, y yo, no, justo tengo eso.

Agustina:

Bueno, ¿ves que al final vos también seguiste modas? Ay, pero es que se ve bonito. Sí, no, no, no, es que no se ve mal. Yo creo que por eso todas esas cosas se ponen de moda. Y como que creo que si lo ves como de nuevo, una cosa aislada, tipo, ah, vi tal estilo y me gustó. O ah, vi tal actividad y la quise probar. Como que está perfecto, pero si lo llevas a un extremo como de basar tu vida entera para encajar en un estereotipo, es un montón, es un extremo.

Shel:

Tienes razón. Afortunadamente, nunca he hecho eso tampoco. Pero hay algunas cosas que sí son bonitas y que sí agarro del internet de modas, de muchas modas. Agarro de que esto me gusta, me lo quedo. Esto me gusta, me lo quedo. Pero nunca una sola cosa es toda mi identidad. No, no, no, no. Agarro lo que me gusta.

Agustina:

Sí. ¿Sabes qué creo también? Que ahora con el internet y con las redes es como que está todo muy globalizado y es todo muy homogéneo. Como que hoy en día, una chica in Argentina probablemente se viste muy parecido o casi igual que una chica in Stados Unidos o una chica in Italia, ¿no? Como in términos generales. Aceptos, eso no pasaba. In cada país las modas eran diferentes. Existían como las tribus urbanas, ¿no? O como los grupos urbanos que tenían su propio estilo y sus propias costumbres, y como que había más variedad. Hoy en día, en el mundo en general, es todo más parecido.

Shel:

Si Agustina lo dice que ha estado en 500 países, es verdad.

Agustina:

No sé, pero te das cuenta, ponele algo muy básico, pero las zapatillas. Viste que las zapatillas se ponen de moda. Ponele, el año pasado fueron las adidas. Tú caíste, tú caíste. Yo las uso.

Shel:

A mí no me gustan, se me hacen horribles, la verdad. Y no, no voy a comprar ese par de zapatos aparte caros solo porque están de moda. No, no, no, no.

Agustina:

Para, para, pero no son tan caros, son un precio normal de unas adidas.

Shel:

No, no sé. Siento que puedo encontrar zapatos que se sientan más ricos en el pie y que son más baratos. No, sí.

Agustina:

No, a mí me gustaron. Yo me las compré y las uso todavía. Pero digo, como que esas zapatillas se pusieron de moda y vos veías, y en todo el mundo se pusieron de moda. ¿Entendés? Lo digo como un ejemplo así bastante claro de cómo puede llegar a muchos países. Incluso te digo, no sé, en Japón las usaban, en Corea las usaban, acá las usaban, y es como por eso, es como qué locura que un mismo producto se pueda poner de moda en todo el mundo. Cuando antes cada país tenía o cada región tenía un estilo como muy diferente.

Shel:

Es verdad. ¿Crees que eso es bueno o es malo?

Agustina:

No sé, creo que está bueno que podamos compartir información entre todos. Me parece muy interesante, ¿no? Como que todos podamos estar al tanto de cómo es la vida en otros lugares. Me parece que también está bueno mantener la diferencia, ¿no? Como que cada uno tenga su personalidad y su estilo. Es como todo, hay que encontrar un balance para mí.

Shel:

Igual también, chicos, con este episodio no estamos criticando a nadie. Cada quien hace con su vida lo que quiere. Si tú eres una Lululemon Girl, está bien. Si eres, no sé, un de chicos.

Agustina:

Te juro que estaba pensando eso y digo, ¿qué hay?

Shel:

Si eres un chico gamer, también está bien. No pasa nada. Simplemente estamos hablando de estos mismos tipos de personality.

Agustina:

Pensé que ibas a decir si eres un chico gay, está bien.

Shel:

Yo también lo pensé cuando me habías dado you eres un poco gamer, y yo, ¿qué?

Agustina:

No, no, no, me encantó. Y me quedé tipo, por favor, decime que no va a decir eso, que nos vamos canceladas. Then it's been, but no hace falta decirlo.

Shel:

Gamer, gamer, chicos.

Agustina:

Gamer, mer, importante.

Shel:

La Fórmula 1.

Agustina:

Ay, cállate, yo estoy re enojada con eso. No, no podemos hablar, podemos hablar. Ya sé que se puso de moda. Acá en Argentina se repuso de moda, pero re, porque Colapinto, que es un piloto argentino, llegó a la Fórmula 1. Y ¡ay, qué bronca! Porque, claro, yo veía Fórmula 1 de antes, ¿no? Cuando todos mis amigos y todos me decían, ¡ay, qué aburrido eso! Autos que dan vueltas. Y claro, subió Colapinto, ¿no? Llegó a la Fórmula 1 y ahora de la nada todo el mundo está obsesionado. Y no a un nivel normal de tipo, ah, sí, miro las carreras cada tanto para ver cómo le va. No, no, no, ahora son todos fans número uno de Colapinto, de la Fórmula 1, se saben todo, y yo estoy tipo, mentirosos. Yo los vi cuando decían que era aburrido.

Shel:

Yo, ay no. Bueno, es que es un fenómeno todo esto.

Agustina:

Pero que en Colombia también está de moda.

Shel:

Acá no tanto, pero sí lo vi que a la gente de la nada le empezó a gustar la Fórmula 1. What? Cada quien, cada quien.

Agustina:

Sabes, pero sabes raro que en gran parte fue porque en Netflix hicieron un show que se llama Drive to Survive, que es como un reality, sobre la Fórmula 1. Y mucha gente en la pandemia, en 2021, encontraron eso, y ahí es cuando se puso muy como que se le agarró como la fiebre por la Formula 1 a mucha gente. Y creo que es como siempre, ¿no? A la gente le empieza a gustar, lo empieza a mostrar en redes sociales, ¿no? Logran hacerlo medio estético, ¿no? Porque eso también tiene que ser lindo. Tiene que ser lindo, tiene que ser visualmente atractivo. Lo crean medio estético y listo. Y así como que más gente y más gente y más gente va cayendo al baile. Como que más gente se va sumando a esa moda. A mí me gustan las chaquetas. Si te lo diré. Sí, las que se pusieron de moda como tipo.

Shel:

Tienen como un montón de cositas. De parches, ¿no? Ajá, me gustan. Desde la Fórmula 1. ¿Te vas a comprar una?

Agustina:

No, la verdad que no.

Shel:

Pero se me hacen estéticas. Es que es importante.

Agustina:

Bueno, ves que al final nos importa la estética. Siento que todo nos entra por los ojos. Correcto, claro. La verdad que sí, la verdad que sí. Pero bueno, en resumen, ¿vos creés que realmente es que la gente ya no tiene personalidad? ¿O es que también como que la esconden un poco y tratan de poner una fachada que encaje con lo que está de moda?

Shel:

Yo creo que es lo segundo. Creo que existe gente todavía original, pero siempre agarran un poquito de un lugar para pertenecer a algo. Porque uno siempre está buscando pertenecer. Así es. Yo eso pienso al menos. ¿Tú qué piensas?

Agustina:

Sí, estoy de acuerdo, y creo que también en gran parte es como que nosotros también llegamos a conclusiones, asumimos cosas muy rápido, ¿no? Porque es muy fácil ver, no sé, el perfil de Instagram de una persona y ver que tiene, no sé, dos fotos tocando música y escuchando, qué sé yo, The Neighborhood, y es tipo, ah, es un alt boy.

Shel:

Claro, también es que ahora cualquier cosa que hagas ya tiene una etiqueta, ya tiene un grupo. Entonces es como que es imposible que hagas algo sin que de una vez te encasillen en algo.

Agustina:

Exacto. Entonces creo que también es nuestra culpa, porque sin conocer a alguien y sin hablar con alguien, somos los primeros en, por su apariencia o por las cosas más básicas de su personalidad que muestra en las redes, que además sabemos que obviamente lo que mostramos en las redes está muy lejos de la realidad, ¿no? De cómo somos en serio. Entonces es como que de muy poquita información ya saltamos y asumimos, tipo, ah, no, no, es que esta persona es así. Entonces también es como nuestra culpa, ¿no? Porque nosotros caemos en eso y en encasillar a la gente.

Shel:

Es correcto. Me encantó este capítulo. Creo que fue un poco reflexivo. Para mí, ya no voy a hacer lo que estoy haciendo. Quiero ser original.

Agustina:

Muy bien. ¿Cuál es el siguiente paso, Shell? ¿Qué vas a hacer para ser original?

Shel:

Voy a quitar los LEDs de mi cuarto. Ahí va. No, es que a mí me gusta mi lado gay, mer. Mi lado gay.

Agustina:

Así es, así es. Bueno, yo voy a dejar Pilates para no ser una Pilates girl porque me insultaste. Bueno. Excelente lección también. Ahí está. Bueno, no.

Shel:

Puedes hacer Pilates, pero. Bueno, olvídalo, olvídalo.

Agustina:

Ay, qué miedo me da. Cada vez que habla digo, esto lo vamos a tener que censurar. Pero estuviste bastante bien. Hoy me porté bien. Hoy te portaste bien, hoy te portaste bien. Vamos a terminar el episodio antes de que Shell se porte mal. Y bueno, chicos, ustedes en los comentarios pueden poner cómo se sienten al respecto de este tema, ¿no? ¿Qué opiniones tienen, cómo lo viven ustedes? Y bueno, en general, cuál es su punto de vista de esta situación. Bueno, chicos, les recuerdo que en nuestra web dreamingspanish.com van a encontrar muchísimo contenido para seguir aprendiendo español, miles de videos, por ejemplo, ¿Qué serie tienen que ver en Dreaming Spanish? ¿Qué serie tuya tienen que ver?

Shel:

Mmm, bueno, ahora hay una serie muy buena que me gusta mucho que es Shell, The Psychologist.

Agustina:

Me encanta. Qué mala idea esa, eh. ¿Por qué?

Shel:

Vos de psicóloga. Exacto, por eso es graciosa. Tienen que verla, chicos.

Agustina:

Muy bien. Así que si quieren algo gracioso, cómico, pueden ver la serie de Shell, Shell The Psychologist. Algún día voy a ir a consultarle mis problemas. No lo hagas. No lo voy a hacer. Y si no, también pueden encontrar de todo. Tenemos contenido súper variado, entrevistas en la calle, a locales, blogs de viaje, desafíos de cocina, literalmente de todo, desde nivel súper principiante hasta avanzado. Así que ya saben, visiten nuestra web dreamingspanish.com. Y si les gustó este episodio, si les gusta el podcast, no se olviden de dejarnos una reseña en Spotify o en Apple Podcasts. Bueno, Shell, muchas gracias por estar acá hoy. Espero que la hayas pasado bien. Así fue, Agus. Nos vemos en el próximo episodio. ¡Chao, chicos! Chau, chao.